martes, 13 de septiembre de 2016

                 IMPERIO SUDESTE ASIÁTICO




Todavía están frescas las huellas que dejó el colonialismo europeo en el sudeste asiático. La parte continental oriental de la región fue conocida como Indochina cuando estuvo bajo dominio del imperio francés, los abusos que cometieron contra la población autóctona fueron atroces, las violaciones, centros de detención y tortura, el aplacamiento de las voces críticas fueron una constante que todavía perdura en la memoria de la región. La parte más occidental conocida como Siam fue controlada por el imperio británico, y sus prácticas de dominación no fueron menos agresivas que las francesas. Sin olvidar tampoco los estragos cometidos por holandeses, portugueses y españoles.
Calor, humedad la mayor parte del año y abundante vegetación, paisajes verdes, sociedades agrícolas que durante siglos habían recibido la influencia cultural, religiosa y económica que llegaban desde India y China hasta que entre el año 800 y el 1400 dominó la región el Imperio de Angkor, creando un arte propio, bebiendo primero del hinduismo y después del budismo, y desarrollando una economía que trajo prosperidad. El imperio colapsó y la zona volvió a perder relevancia. Como ya se ha comentado el párrafo anterior en el siglo XIX llegarían los invasores europeos con su ímpetu por colonizar todo el planeta.
No fue hasta después de la segunda guerra Mundial en que los imperios europeos decayeron, entonces llegarían los Estados Unidos de América ejerciendo como el nuevo e insaciable gran depredador. La contención del comunismo y en especial de la URSS se convirtió en objetivo prioritario de los americanos en suelo asiático. Apoyaron guerras, masacres y golpes de estado, todo valió con tal de intentar erradicar el comunismo en el mundo.
Una vez caída de la URSS los ojos de occidente dejaron de prestar atención al sudeste asiático. Pero con la llegada de la administración Bush a la Casa Blanca y el auge de los BRICS detectaron que el potencial de China era superior al que podían tener el resto de países emergentes. Saltaron las alarmas por el temor a que se les pudiera disputar la hegemonía mundial, parecía que un mundo unipolar se podía desvanecer. La Casa Blanca dejó de considerar a China como un “compañero estratégico” para pasar a ser un “competidor estratégico”.
Con una China encarrilada por el sendero del crecimiento económico los Estados Unidos de América iniciaron un plan para contener al gigante asiático e intentar reducir su área de influencia internacional. Una vez más los tentáculos americanos empezaron a recorrer el sudeste asiático.
Pero demos un alto en el camino para poner sobre la mesa varios elementos que nos ayudarán a comprender que es y en qué momento se encuentra la región del sudeste asiático.

Cuando hablamos del sudeste asiático debemos tener en cuenta que abarca una superficie de unos 5.000.000 km2, y está poblada por más de 600 millones de habitantes. La zona es muy rica en reservas de petróleo y gas, además sus tierras son especialmente buenas para la agricultura. Los países que forman el Sudeste Asiático son once: Birmania (Myanmar), Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia, Timor Oriental y Veitnam.
En 1967 se dio un gran paso hacia una integración regional con la creación de la ASEAN (Association de Southeast Asian Nations) por parte de Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia, en 1984 se añadiría Brunéi, en 1995 Vietnam, en 1997 Birmania (Myanmar) y en 1999 Camboya. Actualmente todos los países de la región forman parte de la ASEAN, a excepción de Timor Oriental, aunque tiene el estatus de estado observador.
La ASEAN se creó para fortalecer los lazos entre los países de la región con dos mandatos muy claros: por un lado hacer crecer sus economías, y por otro crear mecanismos para la estabilidad regional y el fomento de la paz. La implicación de los países miembro ha convertido la asociación en un actor de vital importancia para el progreso de esa zona de Asia.
Cuarenta nueve años después de la creación de la ASEAN se ha demostrado como una herramienta imprescindible que ha servido para el buen desarrollo de sus países miembro, a pesar de los avances el sudeste asiático sigue luchando para hacer crecer sus economías. Existe apoyo para que empresas de un país operen e inviertan en otros países del ASEAN, con esta idea se pretende cooperar para que los países que están teniendo más problemas para dejar de ser subdesarrollados puedan dar un salto de calidad en el bienestar de sus ciudadanos.